martes, 17 de abril de 2007

leyendas y tradiciones


Leyendas Populares de Cantabria

La Sirenuca

Se trata de una guapísima moza de Castro Urdiales que, desobedeciendo a su madre, tenía por costumbre ir a por marisco a los acantilados más peligrosos para cantar .Tan desesperada tenía a su madre que la buena mujer la maldijo en un momento de arrebato: "¡Así permita el Dios del Cielo que te vuelvas pez!". Así que la chica se vio convertida en una mujer con larga y brillante cola de pescado. Se dice que, aún hoy en día, los navegantes perdidos entre la niebla pueden oirla cantar, de esta manera saben que se acercan a los acantilados.

El Hombre Pez de Liérganes

Basada en la vida de Francisco de la Vega Casar, excepcional nadadador,conocido como "el sireno".
La leyenda dice que siendo niño se pasaba el día en el agua, por lo que su madre le maldijo: "¡Permita la Virgen que te conviertas en pez!".
Una noche de San Juan, mientras se bañaba desapareció en la corriente y se convirtió en mitad hombre y mitad pez.
Mucho después, unos pescadores que pescaban en Cádiz lo atraparon con las redes y, como sólo repetía el nombre de Liérganes, fue llevado de vuelta a su pueblo natal.
Allí, pasados diez años, se pierdió y esta vez para siempre aguas abajo del río Miera, en busca del mar.

Las moras de Rionansa

Según la leyenda, los árabes derrotados en Covadonga se refugiaron por esta zona. Las moras bajaban los domingos a los pueblos, mientras los vecinos oían misa y se llevaban el pan que éstos cocían .
Cansadas las aldeanas, pusieron, en vez de tortas, piedras redondas cubiertas de ceniza. Las Moras se abrasaban con las piedras, gritando al huir:"¡Peldá, peldá, peldá...!"( ¡Piedad!, ¡piedad!... )
La Reina Mora
Se dice que en una profunda gruta de Lebeña, en Liébana, está sepultada una hermosísima Reina Mora llorando el cruel encantamiento que la convirtió para siempre en una estatua de piedra sobre la que resbalan sus lágrimas. A la media noche recobra la vida y recorre las salas subterráneas entre suspiros y sollozos, llamando a sus compañeros muertos en la batalla de Covadonga y a los que, huyendo, murieron en esta montaña.
La Osa de Andara

Se trataba de un ser muy fuerte y bravo, que devoraba a los rebecos crudos.
La realidad es que esta mujer era una una pastora de Bejes, última descendiente de una tribu de vaqueros de esta región de los Picos de Europa apodada "La Osa" por estar cubierta de pelo.
Huía de la gente, vivía en estado semi-salvaje y comía miel, raices, frutos y cabras que ciudaba. Finalmente, la mujer venció su complejo y bajó al pueblo, donde se casó.
El Ramidreju
Este animal nace cada cien años según parece de las comadrejas.
Es muy delgado y muy largo, con piel negra y rayas verdes, ojos amarillos y un morro de jabalí que le sirve para excavar agujeros profundísimos bajo la tierra como los topos.
Dicen que la piel de este ser con forma de serpiente, cura todas las enfermedades y que sirve también para encontrar tesoros ocultos, por lo que es muy buscado.

La Sierpe de Peñacastillo
Esta peculiar leyenda describe a un ser mitad serpiente y mitad humano que, al parecer, custodiaba un gran tesoro en una cueva del monte de Peñacastillo.
Felipe II, el monarca más poderoso de Europa en aquel tiempo, conocía esta leyenda,así que pagó una expedición dirigida por un mago italiano para dar con el monstruo y poder hacerse con las perlas y riquísimas joyas que tenía.
La aventura terminó con la huída de todos.
TRADICIONES DE CANTABRIA

LAS MARZAS - Ultimo día de Febrero.

Las Marzas, como su nombre indica, son cantos propios del mes de marzo, concretamente se celebran el último día de febrero .
Provienen del latín Kalendae Martiae y su tradición se remonta a muchos siglos atrás, posiblemente incluso anterior a la llegada de los romanos.
Consistía en una comitiva formada por chicos jóvenes del lugar,con palos, cestas, sacos... que recorrían al anochecer una por una las casas de los vecinos pidiendo aguinaldos a cambio de los cantos que entonaban.
Era costumbre dirigirse a los dueños de la casa antes de empezar con la frase: ¿Cantamos o rezamos? por si en la casa se estaba de luto.
A la hora de la despedida, si los dueños habían sido generosos, se les daba el "buen dao".
Para los más tacaños, existían las marzas "rutonas" que decían así:
" Estas puertas son de alambre
aquí vive el Rey del hambre
que nos niega el aguinaldo
y de señor hace alarde."

No hay comentarios: